FRACTURA DE MESETA TIBIAL


Fisiopatología


Las fracturas de la meseta tibial representan el 1 % de todas las fracturas y hasta el 8 % en los pacientes de edad avanzada, con una distribución hombre: mujer de 2:1. Son más frecuentes entre los 30 y los 50 años de edad y las complicaciones pueden presentarse en 37.5 % de los pacientes. Entre esas complicaciones, las infecciones superficiales y profundas siguen siendo un problema significativo en este tipo de lesiones, debido al mecanismo de alta energía en los tejidos blandos. Estas fracturas se producen tanto por mecanismos directos como por indirectos; generalmente se presentan en accidentes de alta energía (viales, arrollamientos, etc.) y están relacionadas con otras lesiones de la misma pierna o con politraumatismos. Los traumatismos de la rodilla ocasionan valgo o varo forzado y dan lugar a una fractura tipo separación. Los traumatismos axiales producen una fractura que genera un hundimiento. La combinación de ambos provoca una fractura tipo hundimiento-separación. Algunas actividades deportivas, como el futbol americano y el rugby, se identifican como de riesgo por la aplicación de carga y las consecuentes deformidades que esta puede provocar. En muchas ocasiones el mecanismo no es muy claro. En la valoración inicial de pacientes con accidentes de alta energía y múltiples lesiones traumáticas, con pérdida del estado de alerta, es importante valorar las condiciones articulares y la integridad de los tejidos blandos; si existe exposición ósea en la que hay afección de los compartimientos musculares, es importante identificar los pulsos, así como la presencia de deformidad, y la ocupación articular.  Dentro de su clínica se destaca el dolor en la zona, limitación en las funciones de movilidad de la rodilla y hasta deformidades se pueden presentar con mucha frecuencia, en el caso del edema a nivel de la rodilla resulta ser un signo típico de esta condición de salud.  Cuando las lesiones se presentan por grandes impactos, se pueden presentar equimosis y abraciones a nivel de la piel, lo que suele dificultar un poco el tratamiento quirúrgico inicialmente.  En este tipo de lesiones la estabilidad de la rodilla se afecta en un 30%, especialmente al presentar afección en el complejo lateral y en el 5% de los casos se puede ver afectado el nervio peroneo común o alguna de sus dos ramas (Peroneo profundo y superficial)(10).


Imagen 5. Fractura de meseta tibial [Fotografía]: Clasificación de las fracturas de meseta tibial con RXTEAM AWARE'S EDITORIAL TEAM. https://aware.doctor/blog/clasificacion-fracturas-de-meseta-tibial-rx/

 

 

Caso Clínico:

Paciente masculino con 14 años lateralidad izquierda, ocupación estudiante de secundaria, con diagnóstico médico de fractura de meseta tibial izquierda con un tiempo de evolución de 20 días.  El paciente ingresa al servicio de fisioterapia con marcha en tres puntos, refiere haber tenido un accidente en motocicleta cuando se dirigía a clase presencial en el colegio, se le realizó procedimiento quirúrgico para reducción de la fractura, con uso de material de osteosíntesis para la estabilización de esta. El usuario refiere que desde que tuvo el accidente en la motocicleta no ha vuelto a asistir al colegio y le toca todo virtual, lo que ha sido un problema ya que hay un solo computador en su casa y son tres hermanos estudiando.  En su casa la situación es un poco compleja ya que su papá perdió la vida hace varios años, por lo que a su mamá le ha tocado muy duro y él le ayuda con algunos trabajos que realiza de forma independiente como lavar carros y motos, y ante el accidente no ha podido seguir colaborando en su casa, lo que lo mantiene un poco triste.  Aún con la fractura manifiesta que en su casa es independiente, realiza todas sus actividades básicas sin ayuda, lo único que no puede hacer es caminar mucho tiempo porque se cansa, pero trata de ser una ayuda en su casa como por ejemplo ayudando a sus hermanos en el colegio. El último reporte de Rx reporta la presencia de callo blando luego de 20 días de la fractura. 

Antecedentes personales: Ninguno.

Antecedentes familiares: Arritmia cardiaca y diabetes

Hallazgos Clínicos del Examen:




    • Tensión arterial:  120/90 mmhg
    • Frecuencia cardíaca:  90 Lpm
    • Dolor a la palpación (6/10) en la zona de la lesión, dolor (8/10) a los movimientos de rodilla izquierda, en las noches al pasar el efecto analgésico puede aparecer dolor (7/10).
    • Frecuencia respiratoria:  20 Rpm
    • Saturación de Oxígeno:  99%
    • Aumento de la temperatura en la zona de la lesión (tercio proximal de la pierna izquierda).
    • Piel de coloración normal en la zona afectada.
    • Cicatriz 16 cm cara lateral de la rodilla, la cual se dirige hacia la cara anterior y línea media de la pierna, con presencia de adherencias.
    • Fóvea positiva con llenado de 14 segundo, desde el tercio distal del muslo, hasta el pie. 
    • Talla: 1,58 Mts
    • Prueba de Thomas positiva, lado derecho 5° y lado izquierdo 7°.
    • Peso: 60 Kg 
    • Longitud real de MMII izquierdo:  84 cm
    • Longitud aparente de MMII derecho:  89 cm
    • Perímetro cintura:  85 cm
    • Perímetro cadera: 100 cm
    • Acortamiento de flexores de rodilla izquuierda con 28°.
    • Longitud real de MMII derecho:  85 cm
    • Movilidad articular activa con movimientos incompletos para flexión y extensión de rodilla izquierda, dorsiflexión y plantiflexión de tobillo del mismo lado.  Movimientos completos a nivel de cadera.
    • Desempeño muscular en miembro inferior derecho:  Cuadriceps 4, isquiotibiales 4, gastrocnemio y plantar 4+, soleo 4+, tibial anterior 4+, tibial posterior 4, peroneos 4.  Desempeño muscular en miembro inferior izquierdo:  Cuadriceps 2-, isquiotibiales 2+, gastrocnemio y plantar 3-, soleo 3, tibial anterior 3-, tibial posterior 3-, peroneos 3-.
    • Longitud aparente de MMII izquierdo: 90 cm
    • Circunferencia de muslo derecho:  60 cm
    • Circunferencia de pierna derecha:  40 cm
    • Sit and Reach 25 cm.
    • Circunferencia de muslo izquierdo:  60 cm
    • Circunferencia de pierna izquierda:  41,5 cm
    • Movilidad articular pasiva a nivel de miembro inferior izquierdo:  rodilla con flexión de 25° a 110°, extensión de -25°.  Tobillo con dorsiflexión de 0° a 13 ° y plantiflexión de 0° a 35°.  Movilidad articular pasiva a nivel de miembro inferior izquierdo:  rodilla con flexión de 0° a 128°, extensión de 0°.  Tobillo con dorsiflexión de 0° a 20° y plantiflexión de 0° a 45°.
    • En las actividades de autocuidado requiere un poco de ayuda para colocarse un pantalón ya que manifiesta temor, se desplaza solo con muletas, sin embargo, necesita un poco de ayuda para subir escaleras.
    • Postura:  Inclinación y rotación de la cabeza hacia la derecha, hombro derecho elevado, espina iliaca anterosuperior derecha descendida, hombros en antepulsión, rodilla izquierda semiflexionada.
    • Disminución de la sensibilidad a nivel de la cara anterior y medial de la pierna y pie izquierdo.
    • Alteración de todas las fases de la marcha.

 


Entradas populares de este blog

PARÁLISIS CEREBRAL

OSTEOARTROSIS DE RODILLA

ENFERMEDAD CARDIO CEREBROVASCULAR